Noche de esquinas. Tu aliento en la boca del ladrón. La lengua sobre mi tumba.
Muero de oír lo que me llama.
He de ser la que hunde y engulle, sorda de miedo a los labios que pronuncian mi nombre.
He de ser la que hunde y engulle, sorda de miedo a los labios que pronuncian mi nombre.



4 malabaristas:
Estas líneas no se dejan compartir.
"sorda de miedo", interesante.
por mi parte sigo por el camino del 侍
saludos
Una amenaza mental... ¿O emocional? Me gusta tu desesperación.
Un poco a la deriva: no hay amenazas sin miedo, la locura siempre me perece una palabra de ellos, los sanos. Me seduce tanto y es tan crudo verla desnudándose; sin embargo, su belleza nos deja perplejos. No hay salida. Es la ausencia que llamamos silencio.
Saludos...
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